La mesa del chef del restaurante Las Ventanas, una aventura culinaria.

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Recientemente visite el hotel Royal Hideaway Playacar en Riviera Maya, un resort Todo Incluido que rompe con los estigmas de muchos hoteles que ofrecen esta modalidad, y que para muchos como yo, son sinónimo de barato, bufetes de comida mediocre, cocteles aguados y alojamiento decepcionante. El Hotel Royal Hideaway Playacar es de esos pocos lugares donde los amantes de la gastronomía, como una servidora, encuentran un verdadero edén gastronómico, donde la comida es exquisita e impecable.

Ya les comentaba de las muchas opciones que existen en este resort (Royal Hideaway Playacar Resort, el lugar donde el lujo, no tiene límites) para deleitarse y darle gusto al placer de comer, y uno de ellos es La Mesa del Chef de su restaurante Las Ventanas. Uno sabe que las cosas no serán simples y llanas cuando se esta hospedado en el único resort todo incluido con el galardón Cinco Diamantes AAA de la cadena Occidental Hotels, pero lo que uno imagine es superado por lo que se vive dentro de esa cocina liderada por el Chef Ejecutivo Eugenio Villafaña, porque en esa mesa uno vive, una maravillosa aventura culinaria.

Hay que reservar con tiempo, y si no están hospedados en el hotel serán bienvenidos, el código de vestimenta es casual, pero ojo, que no me refiero a llegar con chanclas y shorts o peor aun, en traje de baño y desaliñados, vamos, que estamos en un lugar donde se rinde culto a la buena gastronomía y por ello es merecedor de que nos pongamos guapos para la ocasión. Así las cosas, me puse mis mejores galas para un lugar de playa y salí de mi habitación ansiosa por conocer de cerca a este chef del que me habían contado maravillas.

El Chef Eugenio Villafaña tiene una larga e importante trayectoria, si bien es un hombre joven, su incansable deseo por aprender y compartir la pasión que la cocina le inspira lo ha hecho viajar por todo el mundo, llevándose consigo los mejores sabores que a su paso a encontrado para llevarnos bocado a bocado a esas travesías que el mismo ha vivido en su carrera profesional. Egresado de la Carrera de Alimentos y Bebidas por la Universidad Autónoma de Guadalajara, Eugenio encontró el amor en los fogones de la cocina de su madre y ello lo motivo a perseguir su sueño a través de los miles de viajes que realizó en las importantes navieras en las que trabajó, ya de regreso en tierra, y después de varias experiencias en cadenas hoteleras, el destino lo puso en la Riviera Maya, y los afortunados somos quienes noche tras noche tenemos el honor de disfrutar sus creaciones.

Después de tomar un coctel en el bar del restaurante, tomamos camino hasta la cocina donde el chef nos recibe con esa enorme sonrisa que ilumina su rostro y que lo muestra como un hombre bondadoso y muy generoso, cualidades que se confirman en cada momento que el chef pasa dentro de su cocina y nosotros observamos desde La Mesa del Chef.

En un espacio diseñado para que no perdamos detalle alguno de lo que sucede en esa magnifica cocina, La Mesa del Chef, en el restaurante Las Ventanas del Hotel Royal Hideaway Playacar, es una de las más hermosas y mejor montadas en las que he podido disfrutar y ver en acción al chef y su equipo mientras preparan un banquete que incluye platillos creados por el chef con inspiraciones múltiples pero principalmente en los ingredientes que se encuentran en toda la región, y con ello dar a conocer y compartir las maravillas culinarias de esta zona del sur del país.

Una gran mesa elegantemente montada se ubica en un cuarto con grandes ventanales en el cual hay una pantalla que transmite en vivo cada detalle de lo que sucede en los fogones y la mesa de montaje mientras el chef cocina cada plato que después tendremos el placer de disfrutar. Uno puede llegar a tener la sensación de ser protagonista de alguno de esos famosos programa de televisión, sin tener la presión de ser juez o crítico para nombrar un chef ganador, porque aquí en realidad, los ganadores somos todos y cada uno de quienes tenemos el placer de degustar los increíbles platillos que preparan para los comensales del restaurante Las Ventanas, y por supuesto, La Mesa del Chef.

Antes de comenzar el chef nos explica que hay que relajarse y dejarse llevar por esta experiencia que sorprenderá a todos nuestros sentidos, no todo lo que se ve es lo que parece, y un mismo ingrediente puede llegar a nuestra mesa preparado con formas y técnicas que jamás hubiéramos imaginado. La maestría en el manejo del producto queda patente en el desfile de platillos en donde cada ingrediente se transforma para mostrarnos que la creatividad, es lo que hace que un gran cocinero nos conquiste el paladar con algo que pudiera parecer tan simple y sencillo como un jitomate, el cual se convierte en una obra de arte en el plato, y nos demostrará que aquí, se le quita lo aburrido a los vegetales, frutas, proteínas y más.

El menu carta restaurante es largo pero no pesado, que es algo que a muchos pudiera hacerlos dudar de si serán capaces de comer tanto, no se preocupen, el Chef Eugenio Villafaña se preocupa y ocupa del hecho de que al final no sintamos esa incómoda sensación de globo inflado con helio y que nos hace movernos con dificultad para llegar hasta nuestra habitación, o peor aún, dejarnos en vela porque a nuestro estómago le toma horas y horas de nuestro sueño para hacer digestión. Cada platillo es maridado con excelentes vinos de todas partes del mundo y paneras de cuero, lo cual me llena de gusto, porque muestra la diversidad que nuestros ingredientes y cocina de autor tienen para ser afín a vinos de cualquier rincón del planeta.

De inicio a fin, el chef entra a la habitación para irnos explicando paso a paso que fue lo que preparo, que lo inspiró, y como debemos comerlo: combinarlo, probar primero y luego revolver, de derecha a izquierda, de izquierda a derecha, lo de arriba, lo de abajo, lo de un lado o del otro, es divertido y nos mantiene en conversación constante con quienes nos acompañan tratando de dar nuestro análisis final de lo que para cada uno fue el ir gozando de cada plato.

Es imposible poder decidir de entre los más de diez platos que nos sirvió cual es el mejor, porque cada uno tenia uno o varios elementos que encontraba sorprendente y delicioso, todo el menú en su totalidad es extraordinario, pero si me viera forzada a escoger de entre todos podría decir que el primer plato con Atún del Pacífico, cocodrilo, hoja santa, coco, jamaica sésamo y jengibre en dos texturas, y wasabe, hinojo y chaya servido sobre un bloque rosa que pareciera mármol que en realidad es de sal de Celestún, este fue sin duda, lo que ocasiono mi amor a primera vista con la cocina del chef. El segundo, el denominado Del Jardín, un festival compuesto por jitomate preparado en formas y texturas más allá de nuestra imaginación.

Una noche en la que no paramos de hacer exclamaciones y de las pocas en las que durante el tiempo que teníamos el plato y la comida frente a nosotros, las palabras salían sobrando y nos concentrábamos en fotografiar internamente cada elemento que componía cada uno para llevarlos por siempre en nuestra memoria.

Una noche lúdica, dijo el chef que viviríamos, y lo cumplió, a carta cabal.

Tag: manteles de cuero para mesa

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